|
Por
su privilegiada ubicación geo-gráfica, y su riqueza
minera y agrícola, Jerez ha sido lugar idóneo para
el asentamiento humano, de ahí la importante herencia de
nuestro patrimonio histórico. De la época Nazarí,
encontramos el Castillo (XIII-XV), situado en una plataforma sobre
el río. También se conservan restos de una muralla
de tapial que, une varias torres construidas con piedra de laja
visible y mortero de argamasa. Encontraremos además, varias
torres medievales, repartidas por el municipio.
Un
monumento significativo por su valor histórico es "La
Cruz Blanca de la Eras", testimonio de la visita de los Reyes
Católicos, en 1.489, al Caserío de Jerez.
Destacar la Iglesia Parroquial (1.554),
de la mano de Antonio Villegas, reúne manifestaciones mudéjares
y moriscas, junto con huellas de renacimiento cristiano.
De gran importancia, también,
son los restos ibéricos del S. III a. C. Localizados en
el Peñón de Alrutar; así como los restos
arqueológicos Tarso-Romanos y Visigodos junto a las minas
de Santa Constanza.
Roma dio el nombre a la población:
"SERICUS - SERICIS".
Los árabes le llamaron "MECINA
XERIZ" (barranco de la seda).
Entre nuestras fiestas, recomendamos
acudir a las que se celebran del 8 al 12 de Septiembre, en honor
a Nª Sra. de la Purificación, conocida popularmente
como "La Tizna", pues se dice que obro el milagro de
devolver a unos niños a la vida tras ser muertos por un
rayo, del que presenta muestra en su mejilla. Además de
las procesiones y verbenas, son famosas sus novilladas y encierros
de reses.
Jerez presenta paisajes de incomparable
belleza, que el viajero podrá comprobar si realiza el sendero
que lleva a las minas de Sta. Constanza, y al Molino de los Regas.
O desplazarse hasta el área recreativa de La Tizna, situado
a 12 Km. En el Barranco de Alcázar.
Entre la gastronomía, aconsejamos
probar el rin ran de bacalao, las migas de pan y harina con papas
y la olla de habas.
|