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NATURALEZA VIVA

En
la falda norte de Sierra Nevada, enclavado en un precioso valle
en pleno Marquesado, está Ferreira, lugar de paso de viajeros
y peregrinos desde la antigüedad, hoy nos permite acceder
al Puerto de La Ragua.
En perfecta armonía con el entorno,
este pequeño pueblo de empinadas y blancas calles guarda
miles de años en su memoria, de lo que da prueba su necrópolis
argárica, que data del 1.500 a. C. De la época morisca
guarda una antigua casa y la que fuera antes que Iglesia, Mezquita,
con su encanto mudéjar; y al norte, en la calle del Pilar,
los Baños (S. XII/XIV).
Aprovecharemos el paseo hasta la Ermita
de la Virgen de la Cabeza para disfrutar del Castañar,
hermosa vereda de chopos y castaños que finaliza en el
Río Hondo, y por la que tiene lugar la romería en
honor a esta Virgen, el ultimo domingo de Abril, fiesta grande
junto con la de S. Francisco de Asís, entre el 2 y el 4
de octubre.
Todo
ello constituye un excepcional patrimonio cultural que nos remite
a un pasado espléndido, raíz de la identidad cultural
de este pueblo.
En pleno Parque Natural de Sierra Nevada,
Ferreira nos ofrece múltiples posibilidades para realizar
actividades en la naturaleza, desde senderismo y rutas a caballo
o bicicleta de montaña, y esquí de fondo en el Puerto
de la Ragua, hasta la recogida de setas y níscalos para
los mas expertos.
Cuenta para ello con senderos, entre
ellos el tramo del GR -7, que nos conduce hasta el Puerto de la
Ragua y La Alpujarra, a través de parajes de una gran riqueza
natural.
Y para comer, recomendamos el invierno,
porque es en esta época cuando podremos disfrutar de sus
principales frutos: almendras, castañas y nueces, así
como de los platos fuertes de su gastronomía, ligados a
la fiesta de la matanza, entre los que destaca, además
de la longaniza, la morcilla y el salchichón, la olla matancera.
Como postre, nada mejor que los almendrados, los roscos de vino
o las galletas, todos productos elaborados artesanalmente en el
pueblo, igual que el riquísimo queso.
Para acabar el viaje, qué mejor
que disfrutar de la tradición por medio de sus artesanías
del esparto, los bordados y el ganchillo, que hoy se siguen trabajando
con las artes de sus antepasados.

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