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Fue
la patria de Aben Humeya, descendiente de la rama de los Omeya,
Rey de La Alpujarra desde la revolución de los moriscos, en 1.568,
hasta su muerte a manos de su primo, Aben Aboo. De esta época
observamos múltiples manifestacio-nes culturales, desde su Casa
Palacio, que aun se conserva, hasta las famosas fiestas de Moros
y Cristianos, las mas importantes de la comarca, que se celebran
el 15 de Septiembre, coincidiendo con las patronales en honor
al Sto. Cristo de la Yedra.
Entre su patrimonio, encontramos numerosos edificios de carácter
religioso cristiano, quizá por la importancia del papel histórico
de la lucha entre éstos y los moros, desde la antigua Iglesia
de San José, que data del S.XVI, y la Fuente de su plaza, del
S.XVIII, hasta las dos Ermitas: la de la Torrecilla y la de la
Tableta, junto a la que está el antiguo Puente del mismo nombre,
del que ya hablaba Pedro Antonio de Alarcón en su libro "La Alpujarra",
allá por el 1874. Cuenta también con el Lavadero de la calle Estación,
uno de los símbolos mas representativos de la tradición popular
alpujarreña.
Para conocer los alrededores, nada mejor que seguir el GR-7,
que además nos conducirá en su trayecto a Cuesta Viñas, antiguo
asentamiento moro del que apenas quedan rastros, aunque nos servirá
para probar las aguas ferruginosas de la fuente que aquí mana,
y aprovechar su carácter medicinal como digestivo y reconstituyente.
Mecina
Alfahar y Nechite son los otros dos núcleos que componen el Municipio.
Del primero, destacar su Iglesia, y El Castillejo, paraje natural
de singular belleza. Pero sobre todo, el carácter abierto y acogedor
de sus gentes, del que se puede disfrutar aprovechando las fiestas
de San Antón, el 15 de Enero, en las que se prenden los chiscos,
quemando en ellos todo lo malo.
Nechite, que significa "alegría", hace honor a su nombre gracias
a su belleza, inalterada desde hace siglos, conservando su división
en tres barrios diferenciados, entre los que se despliega una frondosa
vegetación de huertas y jardines. En su Iglesia se encuentra la
Virgen de la Antigua, en cuyo honor se celebran las fiestas el 24
de septiembre. Típico de Valor son los platos de caza, como la perdiz
en escabeche, acompañada de una sopa de pimentón y unos soplillos
como postre, o el queso de cabra que se realiza artesanalmente en
el propio pueblo.
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