A
solo 16 km. del Puerto de la Ragua, nos espera Laroles, primer
pueblo de La Alpujarra granadina que, junto con Mairena, Picena
y Júbar, forman desde 1974 el Municipio de Nevada.
A lo largo de sus 80 km2 de superficie quebrada, ofrece una espectacular
variedad de ecosistemas y paisajes, consecuencia de su especial
configuración geográfica, que va desde los 750 m. de altitud de
Picena hasta los 1.100m. a los que se encuentra Laroles, el mayor
de los cuatro. A través de sus calles descubriremos rincones de
belleza inesperada, hasta llegar a la Iglesia del Rosario, en
la que destaca su alta torre múdejar, única en La Alpujarra.
Contemplando las impresionantes vistas de todo el valle central
de la Alpujarra, podemos ir bajando hasta Picena, el pueblo mas
al sur, y aprovechar para beber el agua
medicinal
de La Fuente del Aguilar. Júbar, pequeña aldea mágicamente integrada
en la naturaleza, entre frondosa vegetación de castaños y nogales,
es parada obligada de viajeros en busca de rincones con encanto.
Al recorrer sus callejuelas, entre casas centenarias, casi se
siente toda la historia que guarda en sumemoria, por algo es uno
de los asentamientos mas antiguos de la Alpujarra, desde los fundadores
romanos hasta los árabes, queda constancia el tener entre su patrimonio
la Iglesia mas antigua de La Alpujarra, que conserva una curiosa
veleta, en la que están representados los símbolos de las tres
religiones que han marcado su historia. El viaje continúa hacia
Mairena, de calles luminosas, de paredes impecablemente blancas
de cal salpicadas de los colores de las mil flores que alegran
balcones y ventanas, que nos conducirán a su Iglesia.
Para disfrutar y conocer la naturaleza
afortunada que rodea Nevada, el visitante encontrará numerosos senderos
adecuados a este fin, entre los que destaca el Sendero del Castaño,
que nos conduce, a través de frondosos parajes, al Castaño milenario,
enclave de gran belleza sobre el cual se cuentan antiguas leyendas
de magia y seres encantados. Otra opción es recorrer el tramo del
GR-7, que enlaza todos sus pueblos salvo Picena, y cuyo trazado
permite experimentar la diversidad de ecosistemas a la que hacíamos
referencia.