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PATRIA
DE ABÉN ABOO, ULTIMO REY MORO
Municipio
integrado por cuatro núcleos, el primero que encontramos, en dirección
oeste, es Yégen, donde el escritor Gerald Brenan pasó siete años,
durante los que escribió la obra "Al Sur de Granada".
En su barrio bajo
encontramos la plaza del Ayuntamiento, con la Iglesia de la Concepción,
sombreado por magníficos plataneros centenarios, en la que se encuentra
la imagen del Niño Bendito, al que se deben las fiestas del 2 y
3 de enero.
Paseando por sus
cuidadas calles podremos disfrutar de interesantes lugares, como
el Lavadero de la Camellona, que conserva todo el encanto de la
tradición mas pura, la Fuente de los tres Caños y la de la Iglesia.
Y antes de continuar camino, merece la pena visitar el Museo fotográfico
de Vagh Kansen.
Entre sus parajes
naturales, destacar el Peñón del Fuerte. Por el camino del cementerio,
entre huertas y olivos, acabaremos en la Cortijada de Montenegro,
rodeada de olivos y prácticamente deshabitada, acoge la Ermita de
la Virgen de Fátima, a la que anualmente el 13 de mayo se realiza
la romería.
La siguiente población
es el Golco, pequeño asentamiento de gran antigüedad, en cuya plaza
se encuentra una de las iglesias mas antiguas de la comarca: la
de Nª Sra. de Gracia.
Finalmente, llegamos
a Mecina Bombarón, el mayor y mas alto, a 1.200m., a cuya entrada
encontramos el antiguo puente Romano. Patria de Abén Aboo, quien
tras asesinar a Aben Humeya reinó en la Alpujarra durante año y
medio, de su época se conservan algunas casas moriscas.
Rodeado de frondosa
vegetación, este pueblo se estructura en siete barrios, entre los
que se sitúa la Iglesia de S. Miguel Arcángel, del siglo XVIII,
cuyas fiestas se celebran el 29 y 30 de Septiembre, las Ermitas
de los Remedios y de las Ánimas y el Lavadero de la Fuente del Capitán,
principales lugares de interés junto con el Museo Fotográfico de
La Alpujarra.
Todo
el Municipio se encuentra en Parque Natural y Nacional de Sierra
Nevada, medio del que disfrutaremos si recorremos el tramo de GR-7,
o los cuatro senderos de pequeño recorrido, que nos conducirán por
los parajes de mayor interés natural.
Por último, no
podemos irnos sin probar las castañas asadas o el potaje de castañas,
mejor si lo hacemos aprovechando la Fiesta de otoño en honor a este
fruto; o las gachas de ajo quemao, que se sigue elaborando según
la receta ancestral, al igual que el potaje de hinojos. |