|
Flora y Vegetación.
Variedad
y riqueza son, sin duda, los mejores calificativos que pueden definir
la flora de Sierra Nevada, con más de 2.000 especies vegetales,
de las 8.000 que componen la flora española, lo que representa
una cuarta parte.
Pero, es la singularidad lo que más
caracteriza a la flora del macizo, al albergar al menos 66 endemismos
locales o especies exclusivas, como la emblemática estrella
de las nieves.
En el entorno del Puerto de la Ragua,
son los pinares de repoblación de pino silvestre y un matorral
almohadillado y espinoso, el piornal, la vegetación dominante,
con la presencia de un endemismo bético, el piorno amarillo
y exclusivo como la Centaurea pulvinata (Blanca) o la Draba hispanica.
ssp. laderoi. Junto a estos, los enebros y las sabinas, constituyen
importantes formaciones junto al Cerro del Almirez.
Por debajo del dominio del piornal, y
en las solanas aparecen bosques de encinas, algunos muy bien conservados,
como el de Bayárcal.
Hermosos
castaños crecen en zonas con alta humedad edáfica,
como barrancos, acequias y manantiales, formando masas bastante
naturalizadas.
Algunos robles melojos existen todavía
cerca del pueblo de Bayárcal, en una zona donde la rascavieja
o carrasca nos indica que tuvo que existir, antaño, un bosque.
Los bosques de ribera son comunes en
la zona, bordeando los cursos de agua que discurren por los barrancos.
Choperas, saucedas, alisedas y fresnedas forman estas comunidades,
generalmente acompañadas de una orla espinosa de zarzas,
escaramujos, agracejos y majuelos.

A mayores altitudes, son los cascajales
(acumulaciones de piedras), junto a los roquedos y borreguiles (pastizales
húmedos de alta montaña), los que albergan la mayoría
de las especies endémicas. La violeta de Sierra Nevada, que
vive en los canchales, bien adaptada al continuo desplazamiento
de las lajas, la manzanilla de la sierra, presente en pedregales
y roquedos, y la estrella de las nieves, cubriendo los borreguiles.
En
las proximidades a los núcleos rurales, la vegetación
natural ha sido sustituida por cultivos de secano (cereales, vid
y almendros) y de regadío (cerezos, manzanos y nogales),
con especial importancia estos últimos en la Alpujarra.
|